En primer lugar, por fin nos cambiamos de casa, ya teníamos dos años con ella pero no nos íbamos para allá, a donde ahora es acá, todo está dando un vuelas, desde el perro nuevo hasta las llaves de entrada, de las cuales aun no me acostumbro, abro cuando quiero cerrar y cierro cuando quiero explotar, tantas vueltas se han dado que el fin de semana por fin termine en Tijuana viendo a Los Fabulosos Cadillacs (fotos y videos) que fue de lo mejor que he visto en concierne a la música, lo mejor que he visto en lo que concierne a lo palpable, son los ultrasonidos de mi hija, aun no nace, por eso sus ultrasonidos son lo mejor, ya que nazca cambiare de parecer y será la primera vez que vi sus ojos, o sus manos, o sus pies, o su cabello, o… esto es igual de bueno que ver a mi esposa a punto de reventar, con la cara llena de vida que simula cuando no quiere que nadie le diga nada de que no debe comer mucha sal, o que debe de caminar o que no haga lo que tiene que hacer cuando ella lo quiere hacer… y termina haciéndolo…
Muchas cosas han dado vueltas, últimamente he conocido a personas interesantes, raras, extrañas… y no… no me he visto en un espejo, me he reencontrado con gente que jamás pensaría ver de nuevo, también logre acercarme un poco más a mi hermana, que desgraciadamente por asunto de diferencia en la forma de ver la vida nos distanciamos, pero al parecer algo está cambiando, y eso, es otra cosa que me hace aun más feliz, porque yo la quiero mucho, aunque no se note…
Muchas cosas han dado vueltas, desde mi estomago al subir la rumorosa, manejando hasta mis lagrimas que ahora se escurren por dentro.









