Hace tiempo ya me sentía muy cansado, andaba ya como en neutral dejando que la situación me llevara a donde tenía que estar, y a veces hasta ella misma se confundía y terminaba en el lugar menos indicado en el momento menos indicado. Había estado haciendo guardias los fines de semana, ya fuese los sábados entrando a las 6 de la mañana o los domingos de 8 de la mañana a 8 de la noche, esto en algún otro país más civilizado debe ser conocido como maltrato infantil o algo parecido. Total este fin de semana que paso ya no me tocaba ni sábado ni domingo, y decidí sacar el as bajo la manga y pedir el viernes, ya se me debía por una de esas guardias de esos días que nadie trabaja y uno solo viene a cuidar fantasmas.
Fue como una bocanada de aire fresco, después de más de un año de trabajo sin más de 1 día corrido de descanso, me sentí como esas veces que tienes acostado mucho tiempo, estiras piernas y con los brazos empujas la pared hasta sentir que todo se relaja. Tres días corridos de descanso, aun me duele el cuello de estar acostado con la cabeza inclinada para no desconectarte de la TV.
La buena noticia de la semana pasada fue que ya nos dijeron que ese bultito que trae cargando la dueña de mis quincenas que se alborota cada vez que me le acerco y no la deja ni comer, el rayo de sol que nos ilumine la vida, será una hermosa niña llamada Miranda, espero que no se parezca a mi la pobre. Hoy mientras venía manejando a la oficina me imagine diciéndole: no, el no me gusta, muy formal, muy de traje, muy licenciado, me gustaba más tu otro novio, el que traía aretes, dreadlocks y tocaba en esa banda tan buena de reggea ja!
La mala noticia de esa misma semana, fue la partida de la abuela Irma, la conocí muy poco, pero ese poco me hiso saber que era de esas señoras que rockeaban, cuando fuimos al DF ella nos recibió con los brazos abiertos, nos dio asilo, comida, consejos y un juego de llaves de su casa para que llegáramos a la hora que fuese, y todavía llegábamos de puntitas para no despertarla y ahí andaba como si fuera medio día, siendo que era más de media noche, es una de esas pérdidas que te encabronan, pero ni modo, es lo único que tenemos seguro y para allá vamos todos, aunque algunos se crean inmortales estrellándose en motos y tapando explosiones de estufas.
Después de todo el descanso fui dejando en la cama todo aquello que me estaba hartando de esta oficina, desde los compañeros hasta las maldita silla incomoda que me toca y he regresado casi como nuevo, aparte que ha sido una semana muy buena, de esas que todas las llamadas telefónicas tienen un final feliz o te dejan una gran sonrisa.
Ya no puedo poner música ya que aquí bloquearon todas las paginas donde podía, pero pues, ya que este en casa y logre colgarme de una señal buena de algún vecino, actualizare con sus respectivas canciones.