Borracho y contreras

Desde el año pasado andaba rondando por mi cabeza este asunto de ir al gimnasio, tratar de adelgazar, hacer dieta, no tomar tanta cerveza, no fumar y varios etcéteras que hoy de solo pensarlos me dan escalofríos. El año pasado a principios, si trate, pague mi mensualidad y ahí vamos a hacer ejercicio con un montón de musculosos/as que solo servían para decir: ¡Ha no mames! Ese tiene años aquí (como si se tratara de una cárcel)  que inspiración ni que nada. A mediados del año surgió un inconveniente de salud y yo lo agarre de pretexto, no vaya a ser y para que ir solo a esos tugurios de cuerpos sudoroso-apestosos.

En fin, este año empecé como todos los años, después de un diciembre de tragadera, y así lo seguí, como si cada mes que pasara fuera diciembre, hace unos días, cuando me entero de todo lo que trae tener un hijo, responsabilidades, sustos y cuanta cosa, pensé en volver a tratar de empezar con ese pensamiento, pero no, tenía que salir televisa con sus cuentos de querer manipular al mundo, y para mis pulgas, he decidido comerme hasta los cubiertos si están fritos en una buena cantidad de aceite usado. Me niego rotundamente seguir la corriente a nadie, y menos a la televisión, me niego y me niego, es un no absoluto ¡que mueran los huesos y que vivan las lonjas!

Los autenticos decadentes – Me tiro a la basura

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